Abril 2026
En este mes he sido distinguido con la nominación como Miembro de Número de la Academia Chilena de Medicina.
Lo anterior corresponde a una de las más altas distinciones que puede recibir un médico de nuestro país. La academia tiene 36 miembros de número, cada uno de los cuales tiene asignado un sillón, en forma vitalicia. En mi caso corresponde al sillón número 29 que fue ocupado por el Dr. Carlos Miguel, destacadísimo profesor de cardiología con múltiples aportes en esa área. Fue jefe de su especialidad en el Hospital San Juan de Dios y tuvo una larga trayectoria profesional y docente, que lo destacó entre sus pacientes y alumnos.
El ser el sucesor de tan importante profesional no es tarea fácil y espero poder estar a la altura de tan gran desafío.
En mi charla de incorporación que llevaba por título “Cirugía: vivencias y reflexiones” destaqué la importancia de haber participado en grandes hitos de la cirugía en nuestro país como ha sido la cirugía laparoscópica, trasplante hepático y cirugía de la carcinomatosis. Siempre he estado preocupado de la incorporación de tecnologías emergentes a los hospitales públicos, poniendo al alcance de la población más desprotegida los avances científicos más significativos.
Es indudable que toda esta carrera no lo ha sido todo. He participado en múltiples equipos en el Hospital del Salvador, Hospital Luis Calvo Mackenna, Clínica Las Condes y Clínica MEDS. A todos ellos les estoy profundamente agradecido y así como a todo el personal de apoyo de las diferentes instituciones.
La Academia Chilena de Medicina me abrió sus puertas y espero poder llenar sus expectativas.