Enero 2026
Se inicia un nuevo año y también un nuevo gobierno. Ha habido varias reuniones de coordinación entre los distintos funcionarios, en ejercicio y que asumirán en el futuro próximo, para coordinar una entrega informada y ordenada de los ministerios.
En salud no tengo la certeza de que esto se haya realizado todavía, pero si es necesario realizarlas.
Lo más importante a enfrentar es el déficit presupuestario que ha hecho que los hospitales públicos finalizan en año 2025 con muy escasos recursos, con problemas serios de abastecimiento en diferentes áreas.
Con el inicio de un nuevo año parte de esto debería estar solucionado. Ya veremos en los próximos meses.
Pero a nivel global, lo más importante, con seguridad, es lidiar, en forma eficiente con las listas de espera. Este problema es crónico y viene desde hace muchos años.
Existen patologías, como las GES, que se han priorizado por ley, pero como los recursos son limitados, muy limitados, la resolución de las patologías no GES, se ha visto postergado.
Hay ejemplos que realmente no resisten ningún análisis. Pacientes con hernias abdominales gigantes con espera de 10 años. ¡Si, diez años! O la lista de espera de pacientes con várices de extremidades con una espera de más de 5 años.
Es cierto que se privilegian la resolución de pacientes con patologías más graves, cómo cáncer o, en el área vascular, la insuficiencia arterial que ponen en peligro la vida o la viabilidad de una extremidad. Sin embargo, para el paciente (debería ser PACIENTE), el problema se mantiene en el tiempo sin resolución.
Lo más probable, especialmente considerando la posición más de derecha del nuevo gobierno, es que se plantee una solución a través de alianzas público-privadas para resolución de las listas de espera. Lo que ha resultado en el pasado.