Julio 2026

 

Actualmente se está desarrollando el Mundial de futbol. Se realiza en tres países: México, Canadá y Estados Unidos.

 

Es, sin duda, el evento deportivo planetario más importante del mundo, convocando el interés de millones, probablemente miles de millones de personas. Pero, desgraciadamente, no sólo lo deportivo es importante.

Detrás de este evento hay grandes intereses económicos, pues hay miles de millones de dólares involucrados. Es por ello que no sólo entra a jugar la parte deportiva, sino financiera. Es difícil evaluar entonces algunos sucesos ocurridos. Aparentemente hay un interés de favorecer a figuras y equipos que tienen mayor convocatoria y que, por ende, mueven mucho más dinero. Todo esto probablemente se ha hecho siempre, pero cuidando las apariencias. El penal que pudo haber sido, en un caso “es “y en el otro no. La expulsión mandataria para un jugador no tan importante o de un equipo más o menos irrelevante no merece ninguna duda, pero si se trata de los jugadores más destacados o equipos que congregan muchos asistentes o audiencia televisiva, se hace bastante más difícil. En general es así, al filo de la legalidad, o de la ilegalidad.

Sin embargo, hay un hecho que no había ocurrido jamás, tal es que un presidente de un país, en este caso anfitrión, se comunicara con el presidente de la FIFA para cambiar una decisión arbitral, evitando la suspensión de un jugador expulsado y que no podría presentarse en los próximos encuentros. Sin embargo, lo hizo y jugó. Cualquier simpatía que uno pudiera haber tenido por el equipo del cual fue expulsado el jugador, se desvaneció. Estar de acuerdo con ese procedimiento es estar de acuerdo con la corrupción. Jamás alguien pudo imaginar que cosas así pudiera ocurrir, especialmente con este nivel de descaro. Como decía al inicio, es difícil predecir quién ganará este mundial, pero si se continúan “arreglando” las cosas de acuerdo con los intereses señalados, es muy probable que el triunfador sea uno de los equipos que ha han sido favorecidos de diferentes maneras.

Me voy de viaje a África, ya les cuento en agosto.